NUEVO CONSELLER DE EDUCACIÓN VALENCIANO

30.06.2015 13:27

El nuevo consejero de Educación valenciano

 

Hoy se han hecho públicos los nombres de los nuevos consejeros del gobierno valenciano. Este nuevo gobierno constituido, va a contar con Vicent Marzal como nuevo consejero de  Educación, cultura y deporte  de la Generalitat.

El Conseller Marzal había sido propuesto para el cargo por Compromís, el socio nacionalista del nuevo gobierno presidido por el socialista Ximo Puig.

Tras duras negociaciones entre PSPV y Compromís, se decidió que la gestión de la educación debía recaer en una persona de perfil independiente y que contara con un amplio apoyo y reconocimiento dentro del ámbito educativo.

Vicent Marzal no cumple la primera premisa ya que no es independiente, pues pertenece a Compromís y más concretamente al Bloc Nacionalista Valencià, el ala más radical, catalanista e independentista de esta formación política. Esto no es una buena noticia para los intereses de los castellanohablantes.

En cuanto a la segunda premisa, que fuera un hombre de consenso, la cumple a medias.  Es un hombre de consenso para aquellas organizaciones más  ligadas a la defensa del valenciano en la educación y para el sindicato STEPV, de tinte nacionalista. En efecto, Vicent Marzal  milita políticamente en el Bloc, sindicalmente en el STEPV y socialmente es miembro directivo de Escola Valenciana, entidad muy combativa en la defensa del valenciano y en contra de las políticas educativas del P.P.

Esto en sí no es ni bueno ni malo, pero en lo que afecta a los defensores del castellano, puede tener consecuencias muy negativas. Me explico:

Las tres entidades citadas previamente, el Bloc, el STEPV Y Escola Valenciana tienen un punto en común: defienden un modelo lingüístico de inmersión lingüística como el que funciona en Cataluña.

Esto significa que abogan por una enseñanza íntegramente en valenciano, dando un margen importante al inglés y quizá a una tercera lengua extranjera, pero eso sí, relegando al castellano como una asignatura prácticamente irrelevante. La diferencia entre este modelo y el actual, al menos en las zonas catellanohablantes, es la siguiente:

En el modelo actual, todas las asignaturas se estudian en castellano, salvo la de “valenciano” y los idiomas extranjeros (“inglés” y “francés”).

En el modelo de inmersión lingüística, todas las asignaturas se cursan en valenciano, incluidas matemáticas, sociales, naturales, filosofía, plástica, biología... y sólo se imparte en  castellano la asignatura de “lengua castellana y literatura”, como si se tratase de un idioma extranjero.

Este modelo de inmersión es el que van a llevar a cabo, salvo sorpresa mayúscula, en las zonas de la comunidad establecidas como de predominio lingüístico valenciano. ¿Qué harán  en las zonas castellanohablantes? He aquí el gran interrogante.

No creo que impongan el modelo de inmersión porque generaría un amplio rechazo entre los padres (por ejemplo, una gran mayoría de estos no podría ayudar a sus hijos en muchas asignaturas si éstas se dan en valenciano ya que, por supuesto, los libros de texto estarían también  escritos en esta lengua y no en castellano, como hasta ahora), y sobre todo, entre  los alumnos, que  no entenderían por qué , siendo el castellano la lengua de su ámbito familiar y social, no pueden utilizarla  en el escolar. Además, la repercusión en el aprendizaje y en los niveles adquiridos, así como las notas, se resentirían notablemente ya que los alumnos deberían aprender conceptos matemáticos, de historia, de química, en una lengua que no usan en su vida cotidiana, con el perjuicio que esto conllevaría para estos alumnos.

Muy posiblemente, para las zonas castellanas, apliquen criterios que yo llamo “de convergencia”, es decir, aplicarían una política lingüística progresiva: eliminación del derecho a la exención del valenciano y posteriormente, la implantación de un modelo PIP (Programa de Incorporación Progresiva), en el que se van sustituyendo las materias no lingüísticas que ahora se imparten en castellano (sociales, biología, matemáticas,..) por el valenciano, para, finalmente,  pasar con el tiempo a un modelo de inmersión lingüística plena, igualándose así a las zonas  de predomino lingüístico valenciano.

Tanto si aplican una política de inmersión lingüística pura y dura, beligerante con el castellano, como si lo hacen de modo progresivo, debemos estar alerta y responder socialmente si nuestros derechos lingüísticos, amparados por la Constitución, son vulnerados. Las imposiciones nunca son buenas y si son lingüísticas, mucho menos. Solo pedimos al nuevo Conseller que respete la pluralidad lingüística de nuestra tierra, y  por lo tanto, respete nuestro derecho a educar a nuestros hijos en nuestra lengua, el castellano, sin prejuicio de que éstos puedan aprender el valenciano si así lo desean las familias.

Como muestra remito un par de enlaces en los que nos podemos hacer una idea del “perfil ” del nuevo conceller Vicent Marzal:

 http://www.lasprovincias.es/politica/201506/30/nuevo-conseller-educacion-borro-20150630112746.html

http://stepv.intersindical.org/noticies/article/stepv_felicita_vicent_marza_nou_conseller_deducacio

En este último enlace el sindicato nacionalista de educación, STEPV, se felicita por la elección de uno de los suyos para el cargo de educación y le pone los primeros  “ deberes” para el verano, entre los que están el estudio de un nuevo modelo de educación basado en la potenciación del valenciano. Este artículo está escrito en valenciano.