¿Quién decide la lengua del centro en los colegios públicos valencianos?

18.03.2017 10:27

¿Quién decide la lengua del centro en los colegios públicos valencianos?

   Mientras en un colegio público el plan lingüístico recaerá sobre el profesorado, en uno concertado decide únicamente el titular

Educación abre el plazo para presentar proyectos sobre plurilingüismo

El discurso asentado del derecho a la libertad de elección de los padres no sólo no se ha movido del ámbito escolar, sino que continúa más vigente que nunca en el debate sobre el modelo plurilingüe. ¿Elegían antes las familias la lengua de enseñanza de sus hijos? A juicio del partido gobernante, el PP, sí, pues convivían en la oferta tanto las líneas en castellano como en valenciano. A juicio de entidades como Escola Valenciana, no, pues miles de familias se quedaban sin opción de matricular a sus hijos en valenciano. ¿Y con el modelo propuesto por el Consell del Botànic? Mientras los defensores de un trato idéntico al valenciano para el castellano -el PP, sindicatos como CSIF y USO, asociaciones de padres como FCAPA y Covapa...- denuncian que los padres han perdido toda capacidad decisoria, los partidarios del nuevo decreto -incluida obviamente la Conselleria de Educación- apuntan a la intervención del consejo escolar, donde está representada toda la comunidad educativa. Así que la pregunta es la siguiente: ¿En manos de quién está el proyecto lingüístico de un centro?

El papel del consejo escolar

  La respuesta rápida sería que el plan lingüístico lo determina básicamente el propio centro y, más concretamente, el claustro docente. Al menos sobre el papel, pues es el claustro el que previamente lleva al consejo escolar su propuesta. En el consejo escolar se aprueba o no, por lo que en su seno no se decide el nivel de plurilingüismo a aplicar en el centro. Dicho con otras palabras, se ratifica o no el plan diseñado por el centro.

  Ahora bien, para garantizarse que dicho plan lingüístico cuenta con el apoyo mayoritario de la comunidad escolar, la Conselleria ha impuesto la necesidad de que cuente con el visto bueno de las dos terceras partes del consejo escolar. Y aquí es donde el claustro docente -que en todo caso no tiene por qué votar unido en el consejo escolar- necesita el voto de algunos representantes de los padres.

  La última resolución publicada por la Conselleria en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana apunta a que la propuesta del proyecto lingüístico de centro, que tiene que ser para un máximo de cuatro cursos, «debe ser elaborada de manera colectiva y democrática a partir de las aportaciones del profesorado de los diferentes niveles».

¿Público o concertado?

  A partir de ahí, esa propuesta tendrá que ser «debatida por el claustro hasta llegar a un consenso que se ha de elevar al consejo escolar para su aprobación». Y aquí es donde se ve la diferencia entre un colegio público y uno concertado. En el primer caso, el consejo escolar «debe aprobar en sesión extraordinaria la propuesta», con lo cual se necesita el voto de los profesores, pero también de los padres, el personal no docente del centro e incluso el representante del ayuntamiento si lo hubiera. Tienen voz, pero no voto, los alumnos y el secretario del colegio.

  Por el contrario, en un colegio concertado la decisión lingüística está en manos del titular del centro, pues es privado. El trámite del consejo escolar únicamente exige que este sea «oído». Ni profesores ni padres tienen sobre el papel nada que decir.

La palabra de la administración

Una vez esa propuesta la aprueba el consejo escolar o la titularidad privada del centro concertado, el equipo directivo debe rellenar los datos en la aplicación informática de la Conselleria de Educación (antes del 15 de marzo). Es entonces cuando toma la palabra la Administración.

  En primer lugar, la Inspección educativa debe valorar la propuesta y, posteriormente, emitir un informe. Será entonces cuando la Dirección General de Política Educativa autorice el proyecto o proponga una modificación. Las condiciones que impone la Administración, que además decidirá en caso de no llegar a un acuerdo el consejo escolar, son que el centro no baje de nivel -si tiene línea en valenciano, que se quede con el nivel avanzado- o que el plan esté acorde con el «contexto» del centro.

Artículo de "El Mundo"

19/02/2017

http://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/2017/02/19/58a88397268e3e1b138b461a.html